¿Curadores y/o museólogos?

14 puntos referidos al papel del Curador

Es innegable en este momento ¿histórico?, la importancia que adquirió el rol del curador dentro del arte contemporáneo (¿curador o personaje sui generis?) y su participación en muchas de las presentaciones que se realizan en los Museos. Sin embargo, sirve a la museología o a quienes se pretenden curadores repasar los 14 siguientes puntos enunciados por Jane Q. Kessler  en un artículo publicado en Fiberarts Magazine:

1.Originalmente, la palabra curador significa “alguien que cuida”. Un cura es alguien que cuida el alma. Un curador es una persona que atiende una cosa, que mantiene la integridad de algo, que es responsable y se hace cargo… En realidad, un curador es “algún tipo de académico que cuida los objetos y las ideas que contienen las colecciones especiales para así orientar la estructura y el establecimiento de dichas colecciones”.
2.Actualmente, sin embargo, un curador es alguien que solamente selecciona y exhibe. Así es, solamente eso.
3.No obstante, hacer la curaduría de una exhibición, es cuidar de ella como si se estuviera escribiendo un cuento o un poema.  El proceso es subjetivo y objetivo a la vez. Se usan cosas (como si fuera un vocabulario) y se combinan esas cosas de manera que se pueda describir o iluminar algún aspecto de la actividad o de la creatividad humana.
4.El reto consiste en mantener el balance entre la objetividad y la subjetividad.  Ambas son válidas para el curador. Una de ellas le da la distancia, la evaluación abierta y honesta. La otra le da la cercanía, la chispa propia que es muy personal.
5.El trabajo del curador consiste en la presentación de una opinión personal o institucional.  Por consiguiente, no hay opciones correctas o equivocadas de objetos;  no hay una forma correcta o equivocada de presentar los objetos.  Sin embargo, HAY EXHIBICIONES E IDEAS DE CURADURIA QUE ESTAN BIEN FUNDAMENTADAS Y LUEGO QUEDAN BIEN APOYADAS POR PROCESOS DE SELECCION, PRESENTACION Y MATERIAL DIDACTICO.
6.El proceso de la curaduría comienza con una tesis.  La tesis, sin embargo, se deriva de un propósito.  El problema está en que hay que saber diferenciar entre “propósito” y “tesis”, de manera que ambos se lleguen a comprender plenamente en una exhibición. Un curador plantea un enunciado, una declaración, una tesis, una idea a la que se le dará un seguimiento tangible a través de la selección y exhibición de objetos (o, en algunos casos, de no-objetos).
7.El buen trabajo de curaduría se hace evidente a través de un sólido proceso de pensamiento que sirve para presentar una opinión específica de manera que pueda estimular tanto al propio curador, como a sus colegas y al público en general. El próximo problema estriba en determinar cómo y por qué se seleccionan los objetos y los artistas.  Si el propósito de  la exhibición consiste en iluminar y expandir la comprensión de un tema en particular, entonces el curador tiene la responsabilidad de ser diligente en el proceso previo de investigación.
8.El curador es, al mismo tiempo, un intérprete y un observador de lo que presenta. Debe desarrollar una cabal compresión de cómo el diseño y la presentación afectan la interpretación y el significado que la gente le dará a la exhibición. Por esta razón, el curador debe decidir el diseño de la exhibición, el diseño gráfico del material de apoyo y los textos interpretativos.
9.No solamente se debe lograr un trabajo colaborativo entre el curador y el diseñador, sino también entre estos y el escritor o ensayista. Aunque no lo parece, el escritor puede ser una figura clave porque no siempre se encuentran las palabras adecuadas para decir lo mismo que han planteado el curador y el diseñador de una exhibición. El ensayo para un catálogo no debe servir para exhibir las cualidades de un escritor. El ensayo que se escribe para un catálogo tiene el único propósito de ser un instrumento creativo que pueda ofrecer una comprensión más rica del tema de la exhibición.
10.El trabajo de curaduría es estimulante, desafiante y creativo. Es también un trabajo difícil, pero el público no percibe esa dificultad cuando termina de visitar una exhibición.
11.El buen trabajo de curaduría produce exhibiciones excelentes que no sólo entretienen y capturan la imaginación del observador, sino que pueden educarlo, desafiarlo e iluminarlo.
12.Un buen curador puede ser como el puente entre arte/cultura y el mundo que generalmente desdeña las manifestaciones artísticas y culturales.
13.Los curadores se equivocan, crean tesis falsas, caen entrampados en sus propias opiniones, olvidan su responsabilidad institucional, pierden su integridad personal, hacen malas selecciones, pierden la visión del propósito original, dejan que venganzas personales influyan en su trabajo, consumen los fondos disponibles cuando todavía se encuentran a mitad de camino y obtienen terribles evaluaciones de parte del público…PERO los curadores también aprenden cuando sufren todas estas experiencias.
14.Para que un curador pueda llamarse curador, necesita enfrentarse con la realización de una idea de la misma manera como un artista lucha con la realización de una obra de arte.  De lo contrario, no se llamará curador sino exhibicionista.

Queda a la vista, que muchas de las funciones del curador pueden ser ejercidas por un conservador de museos (o museólogo). Muchas veces he escuchado o leido a graduados en museología expresar la molestia por el lugar perdido (hasta con cierta nostalgia); sin embargo y como he manifestado en otros posts, creo que justamente el museólogo ha sido desplazado por la figura del curador por lo menos por dos razones:
- El no saber crear tesis falsas o verdaderas, haberse permitido errar (tal vez por la dignidad de la institución en la que operan), o en mejores palabras el NO haber tomado posturas firmes en el campo de actuación profesional o sea no haber generado un sólido proceso de PENSAMIENTO.
- El no haberse especializado en la disciplina correspondiente: Arte, Historia, Arqueología, etc. Lo que llevó a que graduados de esos campos se especializaran o capacitaran en museología; y hoy ocupen el anhelado cargo de director de museo.
 
De todas maneras, sabemos que no es la función principal del museólogo curar una muestra de arte contemporáneo o “manejar una colección”. Por tanto es necesario tener presente que el “objetivo de la labor museológica es de carácter metafísico, y que el verdadero objeto del museo es la transmisión de información pertinente”(1).

1.Tomislav Sola,”Concepto y Naturaleza de la Museología”. Rev. MUSEUM Nº 153.

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