A explorar los propios límites!!!

Dando mis rutinarias vueltas en la web y tratando de encontrar algún video o información que estimule de alguna forma nuestra creatividad me encontré con esto, y me pareció bueno compartirlo con ustedes:

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La museología ¿una profesión sólo liberal?*

Es difícil aun encontrar una oferta de empleo, pública o privada, en cuyo encabezamiento aparezca “se necesita museólogo/a”. Igual ocurre con el perfil profesional de museógrafo/a. Sin duda, estas profesiones, reconocidas y desarrolladas en los ámbitos académicos, intelectuales y técnicos, tienen su máximo reconocimiento -y respeto- en el campo de las llamadas profesiones liberales. Se puede definir como profesión liberal toda actividad reconocida en la cual predomina el ejercicio del intelecto, para cuyo ejercicio se requiere la habilitación a través de un título académico. Por tanto, es una actividad personal en la que impera el aporte intelectual, el conocimiento y la técnica.

Las profesiones liberales tienen una característica muy particular como lo es la remuneración de quienes las ejercen, ya que teniendo en cuenta que no están subordinados, su remuneración no es salario sino que su remuneración se realiza mediante el pago de honorarios, lo que supone que no existe un contrato laboral sino un contrato de servicios, el cual esta regulado por la legislación civil. En el caso que un profesional ejerza su actividad mediante un contrato de trabajo, si bien no dejan de ser actividades civiles propias de una profesión liberal,  sí pierden su carácter de liberales, pues éstas suponen el ejercicio independiente y la remuneración mediante honorarios, lo que no es posible en una relación laboral en la que se configuran los elementos del contrato de trabajo.

Cierto es que son numerosos -y cada vez más y de mayor calidad- los planteamientos formativos en torno a la museología y museografía, pero justamente ello está dotando a la sociedad de unos altos perfiles curriculares de formación museológica que suponen una demanda profesional que no encaja del todo con la oferta laboral existente. Y es que aun es difícil encontrar en una relación de puestos de trabajo (RPT) de un museo el puesto de museólogo/a y, menos aún, de museógrafo/a.

Es importante que se produzca un entendimiento claro, por parte del público, de los conceptos museología y museografía, ya que hay cierto misterio sobre ellos o no se los entiende o confunde. Para ello, es
necesario que las iniciativas vengan de las Administraciones Públicas y entidades responsables de proyectos museísticos, con un reconocimiento de la realidad museólogica.

Desde estas líneas, invitamos a jefes de personal, gestores de proyectos museísticos, responsables de políticas culturales, etc. que no reparen en llamar las cosas por su nombre y, con ello, en dotar a nuestros museos de los profesionales formados para ello.

*por Manuel Rubio Hidalgo. Texto extraido de la presentación de la  REVISTA MUSEA Núm. 41 · Año II · 1 de septiembre de 2010.-

15 Consejos Infalibles para fracasar en un Proyecto Cultural*

1. Trabaja siempre en solitario, no delegues nunca ni lo hagas en equipo. ¡Los demás son un estorbo para alguien tan brilante como tu!

2. Haz un esquema complejo, lleno de símbolos, flechas, conectores, enlaces y contraflechas. Utiliza términos raros, anglicismos difíciles de pronunciar y nociones ambiguas. Nadie va a entender nada pero hace moderno y siempre parece que sabes mucho.

3. ¿Para qué hacer un diagnóstico previo si ya sabes qué y cómo vas a hacer en tu proyecto? Inventa primero tu actividad y créale luego un contexto a su medida.

4. Análisis previos: ¿para qué matarte si nadie se lo va a leer? Copia la primera página web que encuentres y listo. Si alguien insiste, atibórralo de datos.

5. No vale la pena innovar en un proyecto. La gente no lo va a entender ni apreciar. Haz algún retoque al proyecto anterior y ya tienes uno nuevo. ¿Has visto qué facil?

6. No investigues sobre experiencias previas. Seguro que es la primera vez en la historia de la humanidad y en la capa de la Tierra que alguien ha tenido una idea tan original como la tuya. ¡Es que ya no queda gente como tu!

7. Asegúrate el éxito del público. Dirígete a “todo el mundo” y seguro que aciertas.

8. No detalles los objetivos. Cuanto más ambiguos sean más fácil será luego inventar unos resultados satisfactorios.

9. Piensa en la evaluación sólo al terminar el proyecto. Verás como siempre sale exitosa.

10. ¿Estrategias? Demasiado complicado. Olvídalo. Seguro que nadie las echará en falta.

11. Centra tu proyecto en las actividades y no en los objetivos. Las acciones es lo que, al final, se ve. Todo lo demás es bla-bla-bla. Si te preguntan di que tu objetivo es llevar a cabo las actividades.

12. No pierdas tiempo planificando y haciendo cronogramas. Alguien con tanta veteranía como tu no necesita de estos instrumentos. Hazlo como siempre, si hasta ahora ha ido bien,¿por qué vamos a cambiarlo?

13. Cualquier esquema de producción es bueno. Total, luego improvisaremos, ¡como siempre!

14. No planifiques los recursos y el tiempo, como vaya viniendo irás viendo, ¡gran máxima de la planificación estratégica!

15. No planifiques las funciones de cada cual en el equipo. En la confusión siempre será más fácil echarle la culpa a alguien de lo que sale mal y otorgarte tu, ¡como no! los factores de éxito.

Finalmente recuerda: si un proyecto fracasa … ¡¡ siempre es culpa de la gente que no se interesa por la cultura !!

*Tomado del libro Diseño y Evaluación de Proyectos Culturales.Pag. 204. Rosello Cerezuela, David. 2007. Edit.Ariel.

Amar lo que hacemos, trabajar de lo que sabemos

Este post esta dedicado a algunos amigos que me pidieron sugerencias respecto a trabajar de lo que uno sabe. Desde mi lugar intentaré esbozar unos cuantos consejos y espero que vengan bien a graduados o estudiantes de museología/gestión cultural.
Muchas de estas ideas han sido tomadas de la Revista Mañana Profesional Nº 95 (p. 8/24)

1-Ser terriblemente creativo, o al menos intentar serlo.
2-Aprender de cada vivencia, equivocarse y seguir viviendo
3-Ser tediosamente curioso, profundizar, explorar.
4-Promover y estimular el pensamiento crítico, asimilarlo.
5-Identificar contactos estratégicos, buscar los medios para llegar a donde nadie llega.(a)
6-Diseñar proyectos que funcionen, que sirvan y que agreguen valor a las instituciones.
7-Hacer que las cosas sucedan.
8-Construir relaciones genuinas en nuestro entorno laboral / network.(b)
9-Aprender a leer el escenario en donde pretendemos trabajar, armar mapas conceptuales y crear una estrategia para ingresar a la institución en donde nos interesa trabajar.
10-Estar siempre inteligente y abierto a nuevas posibilidades.(c)
11-No entrar en pánico, nunca tener miedo.
12-Saber convivir con la incertidumbre, construir en función al acontecer.(d)
13-Confiar en uno mismo y tener paciencia.(!)

Finalizo este breve post, compartiendo mi opinión respecto a trabajar en un museo: la mayoria de los que estudiamos este tipo de carreras relacionadas con el patrimonio, lo hacemos porque nos apasiona y porque amamos trabajar con la historia, la memoria, el arte, etc. No me parece bueno trabajar ad honorem en un Museo pues considero que somos nosotros en ese caso lo que acostumbramos al estado a que nos trate como lo hace en la mayoria de los casos, a menos que sea por un período breve y por alguna proyección mas o menos segura, se puede gestionar sino una pasantía. No podemos regalar nuestro tiempo ( al menos el mio es valioso y espero que el de ustedes también).

(a) Eso de que para trabajar en un museo hay que estar ubicado políticamente tiene mucho de certeza, aún así considero que no es un impedimento para ingresar en donde queremos. De todas formas hoy no solo se necesitan contactos sino también estar capacitado y/o ser idóneo. Por otro lado considero importante pertenecer a alguna fuerza política (creo que es fundamental ser protagonista, más en un ámbito como el de la cultura)
(b) Armar una red de gente con la que nos interesa trabajar para crecer, alejarnos de aquellas personas que no nos ayudan a cumplir nuestras metas. Pensar estratégicamente.
(c) Me molesta personalmente cuando escucho a museólogos quejarse pues no pueden ingresar en los museos porque no hay concursos o están todos acomodados-argumentan. No me parece lo mejor trabajar para el Estado (menos para éste ), por ejemplo: en mi provincia un Encargado de museos gana poco mas de 300 dólares (¡?!). Particularmente no estudio para ganar esa suma de dinero. Hoy es posible trabajar en emprendimientos independientes (privados: galerías, fundaciones, asociaciones,etc.). Muy interesante también es explorar en el concepto de RSE (Responsabilidad Social Empresaria) y armar propuestas de valor para empresas deseosas de mejorar su imagen corporativa. O podemos especializarnos en algún aspecto de los estudios del patrimonio desde el que sea posible proveer servicios y/o consultoría especializada a instituciones y empresas.
(d) En el caso de encontrar una relacion laboral estable (hoy ya no podemos pensar así!) con alguna institución, no quedarnos quietos: proponer, buscar mejorar nuestra situación laboral, animarse a más, arriesgarse!
 

Diseño de experiencias culturales: Una mirada diferente

Hablar de “diseño de la experiencia” es hoy bastante común en el Web Design, E-Design, Diseño de Interfaces e inclusive en Design Store Market, ésto en el ultimo caso es generar experiencias de consumo eficaces. Considero que tomar estos conceptos en el campo de la museografía podría resultar satisfactorio por las siguientes razones:

1- Se habla siempre de usabilidad, esto es tener al usuario (cliente/audiencia/público) como centro de todos los discursos proyectados, o sea que conceptualmente la posibilidad de que el mismo quede excluido es exageradamente mínima.
2- Lo que se diseña no es el espacio museal y/o expositivo, sino mas bién que el espacio diseñado, sirve para proponer distintas experiencias de lectura, lo que asegura la multiplicidad de mundos semioticos a los que Eco refiere en no pocas veces.
3- Cuando se habla de interacción o interacciones, no hablamos de presentaciones audiovisuales pues estas son de caracter unidireccional, al igual que en el web design la existencia de animaciones (con flash por ejemplo),no significan reales interacciones. Una muestra no se convierte en interactiva por tener un proyector ni una computadora en la que seguir “visualizando” información. La interacción es total porque desde que uno se adentra en el espacio es capaz de elegir (aunque maquiavelicamente el diseñador haya previsto ello según su tipo social y/o condición intelectual). Esto es comun en el Market Design Store (campo sobre el cual me he desempeñado), quien diseña la tienda o la experiencia de compra lo hace conociendo muy bien los gustos y necesidades del consumidor, desde el inicio el mísmo se irá dirigiendo por el espacio creyendose dueño de su capacidad de decidir. La panadería y la carnicería siempre estarán al fondo pues es necesario que el visitante recorra la mayor cantidad posible de lineal con un fin denodado: el del consumo (esto puede significar una debilidad en la mirada propuesta). Por otro lado, no imaginamos a la Piedra del Sol del Museo de Antropología de Mexico en el acceso del Museo.
4- Diseñar la experiencia de consumo(aún en el sentido capitalista) hace que la tarea del museógrafo pueda “medirse” en términos de eficacia (no eficiencia), por tanto es posible obtener indicadores sobre los cuales verificar o no el adecuado diseño museográfico.
5- Es muy importante considerar que así planteada la operación museográfica se amplifica el campo de trabajo sobre los sentidos (se trabaja sobre todos) que al final serán los constructores de una percepción final por parte del visitante.
6- Para finalizar, la importancia y el conocimiento de los sistemas cognitivos, el diseño de la información hacen que la museografía se convierta una disciplina muy compleja, que tal vez solo en paises desarrollados pueda implementarse con eficacia.

Como conclusión, creo que el diseño en museografía no es un arte sino mas bién un conjunto de técnicas, procesos que mas o menos van configurando el espacio en relación al discurso sobre el que se está trabajando (porque siempre hay un discurso)

Consideraciones finales:
Una ventaja al hablar sobre el diseño de la experiencia en el campo de los museos es que aquí el Museo estaría actuando como  aquel lugar que posibilita la construcción de un multiplicidad de sentidos (sociales, históricos, artísticos, económicos, etc.) pudiendo afirmar la causalidad o casualidad de los fenómenos según el caso

Respecto al diseño de la experiencia (que en el campo del turismo ya no es un concepto nuevo), los museos en los que tal vez es más evidente esta forma de concebir la museografía y creo tambien los  mas aptos para este tipo de propuestas son los museos de ciencias, los museos virtuales, los de antropología y los museos de los niños (que a veces se confunden con divertidos parques con alguna intencion educativa pero sin una funcion real de Museo como el del Abasto en Argentina).
Espero que esta humilde reflexión sirva para pensar la museografia desde otro lugar al tradicional

Notas sobre el ejercicio de la Museología en Argentina .1.

El rol del profesional museólogo parece no entenderse del todo en nuestro país, tal vez porque quienes asumen este título (o quienes lo persiguen) no tengamos suficiente voz; sea por carencia o facilismo intelectual u otras razones que no termino de comprender.
Así, se habla de curadores en cambio de quienes por mucho tiempo cumplieron ese papel (museólogos o conservadores de museos), como si las funciones del curador fueran distintas (y “distinguidas”) de las del museólogo.
Y que decir del cargo/título de Director de Museos; en mi Provincia hace tres años no existía tal denominación, en cambio se hablaba de Encargado (omito las razones que creo, son obvias). Sin embargo muy recientemente, un matutino local y refiriendo a los festejos del día de los museos titulaba: “los museólogos esperan en Tilcara”; ocurre que entre quienes esperaban en la foto no había ningún museólogo (sí artistas y encargados de museos).
En fín…
Haciendo hincapié en lo referido a la dirección de un museo, un caso muy interesante es el del MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES, lo positivo del asunto es que hubo convocatoria o concurso (¡ea la democracia!) para cubrir el cargo de director ejecutivo (1) de esta prestigiosa institución. Lo preocupante del caso es que entre los postulantes seleccionados por el Comité designado (2) no había ningún museólogo o conservador de museos titulado. Hubo entre los postulantes un abogado, un arquitecto, un galerista, un fotógrafo, un gestor cultural, varios ex-funcionarios públicos, una profesora de historia entre algunos; todos con indiscutible trayectoria, de ello no se duda. Finalmente quien resultó elegido fue el abogado y coleccionista Guillermo Alonso (3) que a la fecha a demostrado una gran capacidad en la dirección del Museo (está a la vista).
Muy parecida a la de los museólogos es también la situación de los bibliotecólogos, resulta que en la BIBLIOTECA NACIONAL ocurrió casi lo mismo. He leído hace ya un tiempo (cuando ocurría la desavenencia González/Tarcus) en la sección Nuestros Lectores del Suplemento Ñ el comentario de la reconocida Bibliotecóloga Aurora Chiriello argumentando que cada cual debería ir a lo suyo: El sociólogo (por González) a la sociología, el Historiador (por Tarcus) a la Historia y el Especialista en Bibliotecas a ellas mismas…Tal razonamiento es perfectamente comprensible, lógico y muy difícil de refutar. Personalmente me permito desconfiar de tal visión, a mi entender reduccionista: si las cosas en el mundo fueran tan sencillas Le Corbusier (en principio artista) nunca debería haber hecho arquitectura, García Canclini (formado en filosofía) antropología, ni Mario Bunge (físico-matemático) filosofía.
El mundo es un tanto mas complejo ¿no les parece?
¿La museología también debería serlo?
Entiendo que sí.
Me parece que abría que leer un poquito más a don E. Morín.
(1) Entre sus funciones, el nuevo director ejecutivo ha de elaborar el plan estratégico del museo; programar exposiciones y actividades para enriquecer el debate en el campo artístico; contribuir a la profesionalización del área; promover la investigación y las publicaciones; realizar acciones de cooperación institucional, profesional, técnica y financiera; contribuir a implementar un sistema nacional de documentación de museos; y mantener actualizado el inventario de bienes.
(2) El Comité de Selección -2007- estuvo conformado por Marcelo Araujo (Pinacoteca del Estado de San Pablo); José Emilio Burucúa (Academia Nacional de Bellas Artes); Natalia Majluf (Museo de Arte de Lima); Carmen Sycz, (Subsecretaría de la Gestión Pública) y Américo Castilla (Secretaría de Cultura de la Nación). Estos especialistas fueron los encargados de proponer al Secretario de Cultura de la Nación los tres mejores candidatos para cubrir el cargo.
(3) Guillermo Alonso – Abogado-se desempeñó como director ejecutivo del Fondo Nacional de las Artes hasta 2003 -trabajo que realizó ad honorem al igual que el resto del directorio- e integra desde el año 2006 el Consejo Asesor del Fondo Metropolitano de las Artes y las Ciencias que distribuye cerca de 4 millones de dólares en subsidios y becas. Coleccionista de arte contemporáneo, ex procurador y docente de la UBA.